A propósito de la última columna de Carolina Sanín en El Espectador (http://www.elespectador.com/impreso/opinion/columna-317211-ultima-columna), yo también odio el lugar en el que nací. Despertar todas las mañanas después de sueños o pesadillas atemporales, desorientadas también en espacio, me resulta un trauma continuo y creciente, en el que cae sobre mi cara como nitrógeno líquido, la certeza de que el pensamiento está en coma (siendo muy optimista), y que, - mientras me doy cuenta de lo racional que resulta esta analogía - para que recobre su autonomía, para que aprenda a controlar sus signos vitales y decida al fin salir de su letargo, de su conexión irrevocable a aparatos externos y recovecos mecánicos, se necesita quizá más que un milagro, porque no han podido las crisis, porque no han podido las injusticias... Porque esta ciudad está absolutamente anestesiada, queriendo ser mayor sin siquiera llegar a nacer... Porque nacer implica adquirir una posición de individuo, y esa posición la han rentado antes siquiera de manifestarse.... Un día normal en Medellín? Se me ha empobrecido la conciencia, y sumándole algunas excusas personales, me doy cuenta de lo mucho que odio las rutinas de esta ciudad que mal diría yo si mencionara que anda "enloquecida" por algo... qué se yo, la moda, o las compras, o las drogas... Pero la locura como término poético, como pasión ineludible, como extremo metafórico, es algo que no merece acuñarse a la mediocridad de las masas que simplemente se dejan llevar por emociones tan inmaduras como esa eyaculación precoz que es la sociedad "paisa". Centros comerciales, en los que la moda se empobrece al omitirse la creación, y de nuevo demostrar que la "igualdad" es una palabra que bien podemos reutilizar cuando se trata de castrar identidades, pero que se puede obviar cuando se estimula la falacia neonazi de los "colombianos de bien", que ven RCN, no faltan a la sacra bendición cuando pasan por una iglesia, se persignan con propósitos sectarios al pensar en el sexo como expresión humana, pero ennoblecen la normalidad de la promiscuidad irresposable entre bastidores; Convulsionan entre padrenuestros al ver a una pareja de homosexuales que comparten el amor, pero pasan de largo ante los abusos de figuras de "autoridad" para con los niños; Organizan marchas, movilización de influencias y demás estratagemas cobardes para evitar que una mujer amamante a un bebé en público, pero babean enloquecidos cuando pasa un personaje de la farsándula criolla exponiendo carne a la venta, porque si una prostituta de una zona de tolerancia vende su cuerpo es porque quiere, porque es una puta que merece lo que tiene, entonces una modelo de tangas que sale en Cosmovisión es la Lou Salomé de nuestros tiempos. Estoy cansada de los límites que se tejen en cada esquina... Del olor a plástico chamuscado del parque lleras, al olor a marihuana del parque del periodista y del Carlos E, de la insistencia del Museo de Antioquia en alardear de Botero y sus malditas gordas, cuyo arte considero sobrevalorado, y de que el MAM no se canse de manosear a la pobre Débora, ya repasada, pero aún poco conocida. Estoy harta de la cerveza de segunda mano, de no poder salir por temor al robo, o que para el ladrón no sea suficiente lo poco que tengo, y decida acabar con la posibilidad futura de huir de esta ciudad, y termine mis días añorando salir de esta cárcel.... Quisiera irme, porque si bien ahora solo me ata una posibilidad, no hay nada que me pueda ofrecer esta ciudad que me amarra con sus quefueques.
miércoles, 2 de mayo de 2012
domingo, 27 de noviembre de 2011
...1
Amar incansanblemente, respirar para amar como si apenas se estuviera deleitando la primera y última gota de agua sobre la tierra. Respirar para amar cuando depronto en la soledad se asoma la lucidez profunda de las notas musicales... Cuando un niño valiente escapa de su rosa para regresar a ella en la nimiedad de la muerte... Cuando un soneto de dulces, oscuridad y leteo se atraviesa entre el yo y las sombras para recordar que existe... Cuando resuena el temor, o cuando permanece la ausencia... Amar y continuar amando en la risa y en la calidez, en el eterno... eterno abrazo, en la noche y en la piel, en la complicidad y en la perpetuidad insolente de la caricia....
sábado, 8 de octubre de 2011
Dolor de patria
Doña Rigoleta es una señora de 5o y tantos con un padre que pertenece a una banda delincuencial, que vende drogas, prostituye y viola niñas, dejándolas embarazadas para luego no responder por ellas, se roba las cosas de la casa y luego las vende al mejor postor, miente enfermizamente, manipula a los que son manipulables para que tomen las decisiones que engorden sus conveniencias, y a los no manipulables, fácil: les mata. En la mañana, se baña, se perfuma con su perfume francés, ese que pagó con lo que le robó a doña Rigoleta, se lava los dientes enchapados en oro, se pone una cadena con un cristo en medio, va a su altar personal y si es posible a una iglesia, para que la virgencita le ayude en todas las "vueltas" que tiene que hacer ese día.. Se monta en la moto que le robó a otro, y en esa misma moto, sigue robando... en esa misma moto,sigue matando... Al final del día se emborracha con "amigos", ve satisfecho la televisión (RCN y caracol, sus preferidos), se deleita viendo a Vicky Dávila y demás, y se acuesta a dormir después de una buena comilona... la cual no comparte con doña Rigoleta a pesar de estar en la misma casa... a pesar de que mira con desdén como aguanta hambre... total, ella tiene la culpa... todos los pobres tienen la culpa de serlo... La gente del barrio lo quiere y lo respeta, claaaro, como no va a ser, si mató a los mariguaneros de la esquina, si picó en pedacitos a las putas del bar, si calló a los sapos que andan en contra del político que los invitó a tamales. La gente lo quiere mucho, y están pensando incluso en hacerle un monumento... porque ese si que es un colombiano de bien.... Ay colombia, cuanto te parecés a ese señor... Colombianos, cualquier parecido con doña Rigoleta, es pura coincidencia.
Pd: me niego a ponerle mayúsculas a esta pseudonación apodada colombia, a menos de que las normas ortográficas así lo obliguen (después de punto).
Pd: me niego a ponerle mayúsculas a esta pseudonación apodada colombia, a menos de que las normas ortográficas así lo obliguen (después de punto).
miércoles, 17 de agosto de 2011
martes, 9 de agosto de 2011
.....
Y la noche se hizo cuando tus pupilas me arrastraron el alma hacia el ecléctico espacio que nos delimita en un abrazo....
jueves, 7 de julio de 2011
LISTADO DE COSAS INÚTILES
Era día de recoger la basura, recordé... No me quedaba otra cosa que tomar una bolsa, y meditar con acelerada conciencia sobre las cosas inútiles que guardaba en mi casa. Entre chécheres, la vida se va haciendo un verdadero trebejo, y yo no tengo tiempo de repartirle licencias absurdas a las cosas que se acumulan, con tanto amanecer rondando, con tanta caminata esperando, y uno pensando en esas cosas que resultan tan yermas que ni siquiera se dignan a producir estática. Está una botella vacía que no lleva historias adentro, que no conoce el agua salada, y que si se cayera al piso, probablemente añoraría ser parte de un maremoto; y está un guante de cocina, un pedazo de papel con un teléfono escrito, un bisturí roto, y una huella que se aclara encima del escritorio. No olvidemos la telaraña del último cuarto, la nunca visitada telaraña, que a falta de capacidades como fuente de alimentos, terminó haciendo el papel de atrapasueños en las noches más frias, pero siendo tan pegajosa, se cansó de acumular pesadillas, se enredó, y se dedicó a la huelga de la cosa inútil. Tantas cosas inútiles, tan poco tiempo, el café saca a pasear su aroma, y yo me pregunto como quién olvida queriendo rememorar... Qué será de mi alma cuando la muerte me enseñe a hacer un verdadero listado de cosas inútiles...
Era día de recoger la basura, recordé... No me quedaba otra cosa que tomar una bolsa, y meditar con acelerada conciencia sobre las cosas inútiles que guardaba en mi casa. Entre chécheres, la vida se va haciendo un verdadero trebejo, y yo no tengo tiempo de repartirle licencias absurdas a las cosas que se acumulan, con tanto amanecer rondando, con tanta caminata esperando, y uno pensando en esas cosas que resultan tan yermas que ni siquiera se dignan a producir estática. Está una botella vacía que no lleva historias adentro, que no conoce el agua salada, y que si se cayera al piso, probablemente añoraría ser parte de un maremoto; y está un guante de cocina, un pedazo de papel con un teléfono escrito, un bisturí roto, y una huella que se aclara encima del escritorio. No olvidemos la telaraña del último cuarto, la nunca visitada telaraña, que a falta de capacidades como fuente de alimentos, terminó haciendo el papel de atrapasueños en las noches más frias, pero siendo tan pegajosa, se cansó de acumular pesadillas, se enredó, y se dedicó a la huelga de la cosa inútil. Tantas cosas inútiles, tan poco tiempo, el café saca a pasear su aroma, y yo me pregunto como quién olvida queriendo rememorar... Qué será de mi alma cuando la muerte me enseñe a hacer un verdadero listado de cosas inútiles...

A un león se le han comido la lengua los ratones, se encontró despierto y en medio de la selva, mudo, con un bostezo incompleto, y avergonzado tratando de esconder con la melena, el hecho de que esas pequeñas alimañas habían aprovechado el alba para saciarse el hambre con la carne de un pobre rey que tras de que no tiene corona, ahora tampoco tiene lengua. En la confusión del despertar, trató de buscársela entre su cabellera, asomó la cabeza por debajo de las piedras, de las hojas secas, y hasta de los restos de lo que fuere su último almuerzo, pero se dió cuenta que era definitivo, y en confidencialidad con su propia realeza, lloró de para adentro al ver que al león, se le han comido la lengua los ratones.
domingo, 14 de noviembre de 2010
Para quien pregunte (cero visitantes)
Y si quieren que les quede claro, para ver si lo dicho en los pasillos era tan cierto como lo dijeron los dicientes, si me quiero morir... Quiero y añoro la muerte sin mucha poesía, sin recurrir a tanta metáfora, simplemente añoro la muerte escurrida sobre mi existencia remota, a ver si allá hay paz, a ver si allá encuentro algo, o nada, o el escape o el silencio... Y si quieren saberlo, la felicidad me huele a mierda, no la conozco, y si la conozco la olvidé por obra y gracia de algún golpe de gracia o simplemente de tanta porquería que se me ha pasado por la cabeza. Si quieren saber cuando sea grande no quiero ser ni Pizarnik, no quiero ser Alfonsina, no quiero ser la heroína del suicidio virtuoso, ni del más silencioso, porque quiero la muerte escurrida, la muerte sorpresiva que no tiene nombre de mujer, que no tiene prosas hipotecadas, ni espacios dedicados, ni notas musicales enclavadas en los tacones. Quiero la muerte, y la quiero ahora... Gracioso pensar que terminará ganando el cansancio...
Esa soy yo
Mar de rabia, y la ira desconsolándome, y la muerte a carcajadas escondiéndose detrás de las esquinas... La muy ociosa, ella tan vieja para esos juegos, y yo tan cansada para seguirle el paso. Yo necesito desprenderme de la rabia para finalmente arrojarla al piso, hacer con ella un menjurje, un menjurje de rabia con tristeza, de rabia con ira silvestre, con el ruido del desasosiego, con los gemidos del alma sorda que desconoce la ortografía cuando no tiene tiempo de fijarse en los paréntesis, menjurje de rencor, con cara retorcida, con seño fruncido y lágrima amarga con olor a podrido, de orgasmo de asesino, de necrófilo evidente que se alimenta de la carne de los vivos que lo miraron directo a los ojos cuando aún tenían tiempo de despreciarse a si mismos... Me bañaré en el menjurje de rabia, y de ira, y de rencor, y de caras y de expiaciones de pecados que fueron confesados en el mismo catre en el que se cometieron, me baño en la rabia, y me baño en el dolor, porque esa soy yo...
Silencio... Quiero descansar...
Silencio... Quiero descansar...
lunes, 19 de julio de 2010
tú
Son insuficientes esas suntuosas señoras.... Las caricias son como letras escritas por pasitos quedos de liliputienses escapistas, y el amor es una sombra que cobija las mismas sombras que huyen de a poquito de la oscuridad de la que están hechas, y tú... tu eres la caricia y las letras, el amor y la sombra...
lunes, 21 de junio de 2010
Soledad
Las definiciones de dolor se me perdieron señora, y ud, mi infaltable amiga, mi siempre presencia inalterable, sabe muy bien de qué le hablo... Sabe a qué me refiero cuando digo que me duele la tripa metafísica, que el alcohol ya no funciona como antiséptico, que las canciones incitan a la pataleta y revuelven incansablemente mi desasosiego... Si señora, ud es mi invitada de lujo a todas las celebraciones, mi acompañante perpétua, mi presencia sosegada, la dueña de todas mis declaraciones de amor eterno sin retorno....
domingo, 13 de junio de 2010
más ...
... Absurdo, si, muy absurdo. Ilógico movimiento de desasosiego patrocinado por el mutismo oscurantista de los recuerdos. Somos dos en dos planetas diferentes que se conjugaron en los verbos quedos pronunciados entre dientes, al oído, ante las miradas incongruentes de los testigos de los minutos retrasados de la cotidianidad... Ud no sabe decir no, y yo tampoco, entonces decidimos finalmente darle paso a un amor sin tutoriales, a un amor estático, giratorio, casi circadiano, casi casi cierto, pero tan irreal como los sueños de los vampiros vegetarianos en las catacumbas de los N.N.s, tan iracundo y muerto como su estancia transitoria por los territorios de los vivos, considerando entonces que ni ud ni yo nos amoldamos a las reuniones de zoombies, así como tampoco somos aptos como zaltimbanquis...
pd: (ahí os dejo los puntos suspensivos)
pd: (ahí os dejo los puntos suspensivos)
lunes, 29 de junio de 2009
.....?
“El misterio más grande de mi vida: ¿Por qué no me suicido? Es en vano alegar mi pereza, mi miedo, mi futilidad. Quizás debido a esto, todas las noches me parece haber olvidado algo”.
Alejandra Pizarnik
Alejandra Pizarnik
viernes, 8 de mayo de 2009
prefiero
Prefiero definitivamente tantas cosas que pesan mucho más que tantas otras... Prefiero, por ejemplo, jugar con tus manos cuando afuera la gente escapa de la lluvia como si esta fuera a corroerles lo poco que les queda de alma. Prefiero, a veces, embriagarme de esos ojos negros que saludan y se despiden en la rutina inciática de los segundos que escapan de las metáforas para trasladarse de espejo en espejo hasta las innumerables razones de lo translúcido. Prefiero, entonces, aún entonces, abstraerme en tu risa, esperar a recibir a cuenta gotas los infinitos motivos que me das para amarte.
lunes, 4 de mayo de 2009
faroles
- Buenas tardes mi querida Parca... Hace cuánto tiempo andaba esperándote? Acaso eres tu clarividente, o tan solo un poco perceptiva... O solo una tecnóloga en esto de los finales que anda con una lista a la espera de la culminación.
- Buenas noches mi querida Parca... ahora tejiendo como siempre tan juiciosa en los quehaceres habituales... No quiero salir mi querida parca, está haciendo mucho frio afuera y el abrigo me resulta insuficiente. La vida ya no me sabe a nueces y las sobras del mostrador no son más que cianuro maloliente.... Si viera señora que ahora no duele, si viera que ahora no importa si las vísceras se derriten detrás de la parafernalia que armó la piel a diestras y siniestras (mías y ajenas), ahora no importa si la cinética se escabulle en los rincones del subespacio... No importa nada porque importa todo, y si las palabras coinciden o no, tampoco es cosa suya... Lo suyo es llenar listas y convertirlas en campanarios, filas de carros y gente de negro.
- Buenos días mi querida parca... discúlpame si te entretengo con minúsculas pero el tiempo no da espera, y tú que ni consideras la falta o la necesidad de tan coqueto detalle, no tienes por qué ocuparte de asuntos tan despreocupantes para una señora de tan alta alcurnia....
- "Buenos días, buenas tardes, buenas noches"
Y se apagan los faroles....
- Buenas noches mi querida Parca... ahora tejiendo como siempre tan juiciosa en los quehaceres habituales... No quiero salir mi querida parca, está haciendo mucho frio afuera y el abrigo me resulta insuficiente. La vida ya no me sabe a nueces y las sobras del mostrador no son más que cianuro maloliente.... Si viera señora que ahora no duele, si viera que ahora no importa si las vísceras se derriten detrás de la parafernalia que armó la piel a diestras y siniestras (mías y ajenas), ahora no importa si la cinética se escabulle en los rincones del subespacio... No importa nada porque importa todo, y si las palabras coinciden o no, tampoco es cosa suya... Lo suyo es llenar listas y convertirlas en campanarios, filas de carros y gente de negro.
- Buenos días mi querida parca... discúlpame si te entretengo con minúsculas pero el tiempo no da espera, y tú que ni consideras la falta o la necesidad de tan coqueto detalle, no tienes por qué ocuparte de asuntos tan despreocupantes para una señora de tan alta alcurnia....
- "Buenos días, buenas tardes, buenas noches"
Y se apagan los faroles....
viernes, 24 de abril de 2009
?3
Y es ahora cuando regresan las palabras: 11:44 pm... El cerebro está presto para la discreción y la seriedad de los ligamentos y la patología; los hallazgos son claros, y la mente clarividente. La noche no es musa, el amor tampoco... Las musas han decidido descansar de tanto descalabro mediático, y prefieren ocultarse en la seguridad de las avalanchas de gente. Y la música de nuevo trasladándose entre uno y otro giro, devorando los pocos intervalos de silencio que le quedan al tiempo, y trasponiéndose a la oscuridad como luciérnagas que nunca duermen, pues siempre encuentran quehaceres en las sombras resultantes de los intentos fallidos de la luz por alcanzar la omnipresencia... Es tan sencillo como la armonía misma del ahora y el entonces, el había una vez, y el quizás después... La agenda está repleta de tareas insignificantes que se olvidarán más temprano que tarde, y cuyas repercusiones desconocemos por carecer de la habilidad psíquica de las probabilidades... Mañana hay que estudiar, así como pasado mañana, y luego escapar de las multitudes que esperan impacientes el momento preciso para transformarse en obstáculos. Mañana hay que trabajar, porque la globalización, o porque el sistema, o porque si, o porque no, o porque no hay poesía que pueda ofrecerse a cambio de tranquilidad, o porque no hay dolor que pueda aliviarse por sí solo. Se perdieron de nuevo... Ojalá no existas, lector.
lunes, 20 de abril de 2009
.....A ti....
Las invitaciones están prestas! A la danza y a la embriaguez.... No te canses corazón, que aún nos falta caminar y caminar aunque desandemos espacios y regresemos siempre, encontrándonos en el mismo pero siempre diferente abrazo... Espera paciente o desespera con ansias, como desespera el alma cuando descubre que ha surgido de las brazas o de las fábulas o de las cavernas o del éxtasis de la fascinación. Mira mis letras como estallidos eléctricos de un corazón que se deshace y rehace a cada tic tac del reloj zigzagueante que declara la inminencia del retorno, o la inminencia del te quiero que recorre las venas y culmina su recorrido en un silencio de aquellos en los que pasan las ánimas que escapan del purgatorio para confundir raciocionios irrevocables, o en los que simplemente se decide sellar con un beso lo que las palabras no abordan por esto del kilometraje. Vive con el cuerpo cansado pero exhuberante de vida, vive con el alma herida pero ingenuamente dispuesta a las promesas irrefutables de la felicidad... Vive conmigo, y vive para tí, y mientras me ahogo en los confines y sinfines de las eternas contradicciones de esos ojos tristes y dichosos, de niño, de sol o de viento en placentero ocio, déjame perderme en tus manos, perderme para volver a encontrarme y reconciliarme...
sábado, 11 de abril de 2009
?2
Otra vez comienzo discutiendo con ellas: que si, que no, que quizás, que tal vez... Y me dejan esperando las muy desgraciadas a sabiendas de mi escasa paciencia. Las necesito visibles e impresas, impuestas o sobrepuestas, aún me conformo con sus sibilancias, aún me conformo con murmuraciones y risitas... Pero las necesito para darle un nombre o un sinónimo, para abordar así sea tangencialmente los confines y sinfines de la historia que ahora sí es mía. Las necesito para decir te quieros, para recriminarle al tiempo sus cínicas limitaciones, las necesito inermes, miopes siempre pero danzantes muletillas o reivindicaciones de plastilina.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)